Es un plato contundente que acompañado de una ensaladita hay más que suficiente, llena un montón pero estos días de frió va muy bien.
Necesitamos:
- Una bandeja de callos cocidos
- Un bote de garbanzos cocidos ( se pueden cocer los garbanzos con una hojita de laurel y un trozo de cebolla habiéndolos puesto en remojo el día antes pero yo ya sabéis que soy muy practica o muy gandula...jajaja)
- Un trozo de chorizo ( yo le pongo picante) y un trocito de jamón.
- Aceite
- Una cebolla
- Pimienta, ajo y perejil
- Un poco de pimentón y un par de cayenas ( en casa nos gustan picantitos)
- Un poco de harina si nos gustan más espesitos pero casí no hace falta porque los callos sueltan gelatina y ya espesa.
Ponemos el aceite en la cazuela y agregamos la cebolla cortada fina, cuando este pochadita añadimos el chorizo y el jamón cortado en rodajas, le damos unas vueltas. Añadimos el pimentón y la cayena ( aquí es donde se puede añadir una cucharadita de harina) removemos bien y a continuación añadimos los callos. Salpimentamos y ponemos un poco de ajo y perejil picadito y una hoja de laurel.
Damos unas vueltas, añadimos un poco de agua y dejamos cocer un poco.
Luego añadimos los garbanzos ( yo de bote bien lavados) y dejamos unos 10 minutos al fuego para que se integren bien los sabores.
Ya tenemos lista la comida, que os parece?
Os pongo una tapita para el que quiera!!


Hoy hemos comido estofado que hace